Kill Bill vol.2

Sinopsis

Después de eliminar a sus antiguos colegas O-Ren Ishii (Lucy Liu) y Vernita Green (Vivica A. Fox) en “Kill Bill: Vol. 1”, La Novia (Uma Thurman) pone punto final a su sed de justicia en la segunda entrega de la serie. La Novia ya ha eliminado a dos de sus enemigos, pero aún le quedan otros dos en su lista negra: Budd (Michael Madsen) y Elle Driver (Daryl Hannah), antes de centrarse en su último objetivo: matar a Bill (Da-vid Carradine).

Producción y Crítica

Sin duda mucha gente se habrá sorprendido al acercarse a Kill Bill Vol.1 y se ha hallado perdida al no encontrar en el film tres de las constantes del cine de Tarantino: La primera haría referencia a lo simplista de la trama, básicamente una venganza no muy diferente de las que emprendía Charles Bronson en Yo soy la justicia o Steven Seagal en Por encima de la ley, pero en formato femenino, como en la magnífica La novia vestía de negro de François Truffaut. La segunda versaría en lo referente a los diálogos de la cinta, exiguos frente a la tendencia a la verborrea que poseían los gángsters de Reservoir dogs, Pulp fiction y Jackie Brown, o el realizador de éxito de Hollywood interpretado por Tarantino en su episodio para Four rooms, los personajes de Kill Bill Vol.1, hablan poco y claro, dejando que la forma se coma el fondo, siguiendo una plena tradición oriental. La tercera haría referencia al juego de las elipsis, muy marcadas en sus dos primeros films, alejada de ella en Jackie Brown, su film de corte más clásico hasta la fecha -y con el guión de mayor entidad dramática- y sobre la que parece volverse a alejar en este nuevo film… salvo por una excepción: siempre aparece en off o en flash-backs difusos la matanza a cargo de la banda de Bill (John Carradine en un papel pensado para Warren Beatty), Deadly Viper Assassination Squad, de todos los presentes en la boda de La Novia (Thurman) que dará pie a la consecuente venganza.

Este es un término que repito mucho en los artículos, pero esta vez, se me antoja imposible no decirlo, por que Kill Bill Vol.1 es la película que mejor se adhiere a la sentencia: la cuarta película de Quentin Tarantino es una pura fiesta cinematográfica. Un espectáculo para ir a disfrutar como nunca en el cine, viendo Kill Bill Vol.1, uno tiene la sensación de estar emborrachándose (en el mejor y más divertido sentido del término) en la sala de proyección, es una de esas películas en que deberían dejar quemar las butacas después de haber ha disfrutado tanto. A la postre, no es que no importe que la trama no sea existencialista, es que no puede haber otra para un film de estas características. Y, ¿quién dice que en el cine tengas que sentarte a reflexionar ante cualquier obra? Decir que Kill Bill Vol.1 es un espectáculo hueco no es un ataque, es una definición que en absoluto es perjudicial. Pretender que el film tenga un mayor entramado dramático sería como pretender ponerle una pelea de jiu-jitsu a La eternidad y un día o cambiar la banda sonora de In the mood for love por El canto del loco. A Tarantino además le sobran cuatro líneas de argumento para construir un film que mantiene la coherencia formal de la alambicada e imprescindible Pulp fiction -una de las obras cumbre de los 90-, con multitud de idas y venidas tejiendo un entramado cuyo fin no es tan importante como las transiciones, y es que pocos films tan previsibles acaban resultando tan apasionantes.

La falta de diálogo en Kill Bill Vol.1 pone de manifiesto que es lo que interesa al realizador contar. Este film no necesita de verbo para la descripción de entramado y personajes, Tarantino basa toda su fuerza en la imagen, y ¡qué imagen!, es aquí donde las elipsis del atraco en Reservoir dogs y la pelea de boxeo en Pulp fiction resultan contraproducentes. Kill Bill Vol.1 no se calla nada, y lo hace, con la fiereza y sanguinolencia que resultaría de conectar en el tiempo los films de los Shawn Brothers, Akira Kurosawa y Bruce Lee con los de Takeshi Kitano, John Woo y Takashi Miike (todo ello bajo la atenta mirada de Sergio Leone). Desde luego, buscar la lectura ética en la violencia de Kill Bill Vol.1, resulta tan útil como buscarle valores humanos a Ichi, the killer o Hard-boiled, en este punto es clave la labor artesanal de Tarantino a la hora de confeccionar las diferentes coreografías de lucha del film, en especial la salvaje batalla final, censurada para todo el mundo occidental en blanco y negro -único defecto de toda la película- y manteniendo su versión original para los países orientales. Hay que entender el espectáculo de los cuerpos cercenados y la sangre a chorros como parte del gran wuxia horror picture show propuesto por Tarantino, el film, que prácticamente evoluciona como un musical -de nuevo en el cine de Tarantino, la BSO de la película, se hace imprescindible para su disfrute- está coreografiado como tal, y la fiesta que nos propone el realizador de Reservoir dogs parece tener acceso restringido a los estómagos más sensibles (nada que objetar, mientras no prediquen ideologías fascistoides en contra del film). Por supuesto estoy alabando la obra de Tarantino desde un punto de vista lo suficientemente freak, para saber que, de la misma forma que el aficionado a las artes marciales, al anime, al gore más esteticista, a la socarronería fílmica, etc… puede tener un orgasmo de éxtasis en la sala de proyección, el aficionado que desconozca por completo cualquiera de estos productos (sub)culturales, puede disfrutar prácticamente de igual manera del mismo. Tarantino se hace suya la vía del exceso y la recicla adaptándola a su manera de hacer/comprender el cine, que el espectador esté preparado para disfrutarlo es ya cosa de cada uno.

En esta entrada incorporo tres imágenes, la primera imagen trata sobre la escena en la que Bill interrumpe el ensayo de boda, y las otras dos son imágenes de Uma Thurman.

(Sinopsis y Producción, FilmAffinity)

(Crítica: Marta Jiménez, información extraida de Miradas de Cine)

http://www.youtube.com/watch?v=NSR7xRGBnOE

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Published in: on January 26, 2011 at 12:17 pm  Leave a Comment  
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Kill Bill vol.1

Sinopsis

Uma Thurman es una asesina que, el día de su boda, es atacada por los miembros de la banda de su jefe, Bill -David Carradine-. Logra sobrevivir al ataque, aunque queda en coma. Cinco años después despierta con un trozo de metal en su cabeza y el deseo de venganza en su corazón.

Producción

Kill Bill es una película épica de dos partes dirigida por Quentin Tarantino. Uma Thurman actúa en el papel de Beatrix Kiddo, un personaje conocido durante la película simplemente como “la Novia” que decide vengarse de Bill (David Carradine) y su escuadrón. Otros miembros del reparto incluyen a Vivica A. Fox, Lucy Liu, Michael Madsen, Sonny Chiba y Daryl Hannah. Debido a la duración de cuatro horas de la película original, se decidió durante la producción separar la película en dos partes, llamadas “Volumen 1” y “Volumen 2”, lanzadas en octubre de 2003 y febrero de 2004 respectivamente.

La película comenzó con una dedicatoria al director japonés Kinji Fukasaku,y estuvo inspirada en la película de animación japonesa Blood: The Last Vampire. Una edición diferente de la película fue lanzada específicamente para Japón, y fue estrenada varias semanas más tarde. Mientras que la versión estadounidense muestra la escena de la batalla contra el grupo “Los 88 maníacos” en blanco y negro, la versión japonesa y europea la muestra totalmente en color. El rodaje de la película duró 8 meses y muchas de sus escenas fueron filmadas en Japón. Miramax es la distribuidora en los Estados Unidos.

En esta entrada os muestro tres imágenes increíbles de la película, la primera muestra la escena final de lucha contra O-ren ishii, al igual que la segunda imagen. La tercera escena Uma lucha contra GOGO.

(Sinopsis y Producción FilmAffinity)

Published in: on January 22, 2011 at 2:22 pm  Leave a Comment  
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